Si se ve la evolucion de Jane Fonda queda claro que la hija del famoso actor siempre tuvo en claro que, para cuidar su despampanante belleza, registrada como nunca antes en Barbarella, debia cuidar lo que comia y como lo comia.
De esa forma, ya en los tempranos setenta, al mismo tiempo que se interesaba en todo lo relacionado con los movimientos de izquierda y las marchas anti-Vietnam, Jane comenzo diferentes dietas macrobioticas que le permitieron mantenerse joven aun superada la linea de los cuarenta, cincuenta y sesenta años.
Hoy, por supuesto, Jane parece tener mucho menos años de los setenta que figuran en sus papeles y, preocupada como siempre por dar testimonio, sigue sacando libros donde comenta la mejor manera de cuidar la salud, tanto fisica como espiritual.
Por supuesto, esto no suele ser comentario habitual de las personas que, todo hay que decirlo, ocupadas como estan en sobrevivir a la maquinaria del trabajo no pueden pasarse el tiempo reflexionando sobre que hacer y que dejar de hacer. Solo tienen tiempo para correr de casa al trabajo, del trabajo al local de fast-food y de alli de vuelta al trabajo, llenando su cuerpo de comidas grasosas que tapan las venas.
La consecuencia mas directa de esta forma de vida es que, llegado el fin de semana este pobre hombre -o mujer- esta tan cansado que no puede disfrutar del descanso que merece porque no cuenta con la energi |